miércoles, 29 de junio de 2011

coimbra

llegamos a la ciudad universitaria al mediodía, el río como pulmón y espacio de esparcimiento. de nuevo, como toda ciudad antigua tenemos que escalarla. no tan pintoresca como oporto, en cambio destila indignación en alguno de sus balcones y muros. estrechas callejuelas que hacen literatura en cada uno de los peldaños que le crecen a cada recodo. uno se siente distendido en esta ciudad. por la noche, tras la cena en un restaurante cargado de erasmus, nos botamos a la calle y al sonido de una música que nos venía serpenteando entre callejones, estábamos inmersos en una verbena popular. de pronto me retrotraigo a mis veinte, a los bailes de las fiestas de los pueblos. nos tragó el entunsiasmo y el vino verde, y acabamos moviéndonos al ritmo de una coladeira caboverdiana.

lunes, 27 de junio de 2011

oporto



después de mucho curre entre ferias y novedades, han llegado las vacaciones. la primera semana con inma perdiéndonos por la toscana -periplos que podrán seguir en adelante en este blog que hemos preparado para ello- y ésta, con mi hijo y su madre, por el centro de portugal. ayer y hoy hemos recalado en oporto, ciudad deslumbrante y llena de contrastes, viva y caótica, moderna y añeja a la vez. no puedo dejar de sorprenderme al ver los cambios sufridos por esta urbe desde mi última estancia hace unos doce años. de todo este barullo de colores, olores y ruidos, saco un estallido cálido y vibrante de vida, es como sabia nueva que regenera mis entumecidos sentidos tras meses de rutina.